Una vida dedicada al Arte
Museo Monográfico y Biográfico.
E
Salvador Sabaté artista catalán afincado en Fraga
1921-- 1984
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Salvador
Sabaté nació en Maials, provincia de Lérida, el 28 de Diciembre de l 921.
Era
el tercero de cuatro hermanos en una familia dedicada a la artesanía. Su abuelo
se dedicaba a forjar el hierro y su padre trabajaba con la piedra. Así, el
pequeño Salvador aprendió desde muy niño estas dos artes. La pasión por la
pintura aparecería más tarde.
En
l 938 se trasladó a Fraga donde comenzó dedicándose al trabajo de la forja y
al dibujo hasta los 2 l anos. Su primera exposición llegó en 1941 en su pueblo
natal y, a partir de entonces, comenzó una intensa etapa de formación. El
servicio militar, que entonces duraba tres anos y medio, le permitió hacer
realidad sus deseos de realizarse como pintor ya que pasó todo este tiempo
aprendiendo en Barcelona y Madrid. En la ciudad catalana, a la cual se trasladó
en 1942, practicó el óleo y puede decirse que
comenzó su carrera profesional. En Madrid recibió lecciones de arte con
una profesora de Bellas Artes al tiempo que trabajaba en la Cerámica de Don José
aprendiendo escultura y cerámica.
En l 948 regresó a Fraga y se casó con Dolores Corbella después de un
noviazgo de once anos. El año siguiente realizó varias exposiciones
individuales y colectivas, compaginándolas con su trabajo de forjador.
En
su primera época como pintor, se dedicaba febrilmente a realizar copias de todo
lo que encontraba, pedía las fotografías a los amigos de sus novias e incluso
pintaba a los artistas de cine. Quería aprender a hacer retratos, era una de
sus pasiones.
Las pinturas las realizaba con veladuras y predominaban los colores
tierra, ocres y sienas. En ocasiones, él mismo se preparaba los lienzos
comprando la tela y los bastidores. Vendía algunos cuadros pero muchos de ellos
los regalaba.
Durante estos años, también se intereso por los temas religiosos. Pintó, por ejemplo el sermón de la montaña y realizó numerosas imágenes de vírgenes y santos También pintaba retratos, la mayoría de ellos solían ser por encargo.
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Casa Junqueras ( Casa Costa)
antes
de ser derribada.
Dibujo realizado a plumilla
Mª José Arellano
SALVADOR
SABATÉ: ADELANTO DEL ARTE
Recoger en un libro la
personalidad artística y lo valores humanos de Salvador Sabaté es una gran
idea. La memoria es frágil- y
olvidadiza y cuando todo pasa hay que recurrir a los libros para recuperar la
Historia y sus personajes.
Mi t rato con Salvador Sabaté comenzó por razones
profesionales. Le hice numerosas entrevistas para Radio Fraga y siempre le
encontré igual. Era un hombre mesurado y tranquilo. Tenía gran fe en sí mismo
y nunca perdía la paciencia en el largo proceso de inculcar el arte a la
sociedad fragatina, en un tiempo en
el que pomposos calendarios, que reproducían hermosas pinturas, competían con
retratos familiares en las decoraciones hogareñas.
Compartía con
él la categoría de fragatinos de adopción, por eso comprendía su empeño
en compartir el arte con los demás. Para mí, ese fue el principal de sus méritos.
Por suerte para los artistas, es el caso de Sabaté, su obra les sobrevive y a
lo largo de ella se sigue la evolución de sus ideas hasta crear el estilo que
les caracteriza. No analizaré los valores artísticos de Sabaté, ya lo
hicieron 105 críticos que juzgaron sus obras. Me referiré al desarrollo de su
vocaci6n hasta conseguir un nombre y alcanzar objetivos que le han
sobrevivido.
Salvador Sabaté podría haber investigado el arte con el
hierro, dentro del noble oficio de la herrería en el que militaba, pero se
decantó por la pintura, quien sabe por qué misterioso designio. A su Intuición
artística se unía el sentido de la comercialidad, como buen catalán nacido en
Mayals. Comprendió que debía entrar al público con temas hermosos, fácilmente
perceptibles, como paisajes y
flores. No le falló el instinto. Se especializó en las rosas, llegando a una
gran maestría. Los cuadros f1orales le abrieron paso en los salones fragatinos
y de ahí a los paisajes y retratos.
Alguna vez me comentó que la
tonalidad que más a t raía a sus clientes era la de los azules. Si el cuadro
respondía a esta característica el éxito estaba asegurado. Como vendedor de
arte apreciaba esta opción del público, Pero como artista gustaba utilizar una
paleta más rica de color. Él sabría cuantas renuncias artísticas hubo de
asumir hasta que consiguió que el público se familiarizase con la pintura.
Otro de sus méritos fue el
acercar el dibujo y la pintura a los más jóvenes : Niños y adolescentes .
Decidido a hacer del arte su profesión abrió una academia a la que acudían
los alumnos atraídos por una disciplina hermosa pero difícil, para llenar las
horas de ocio que en Fraga se ocupan con todo tipo de enseñanzas.
La herencia que dejo aquella
academia se tradujo en una generación de artistas jóvenes, entre los que
destacaba Enrique Mur. Por un
tiempo fui alumna de Enrique y parte de las enseñanza que recibí procedían de
Sabaté, le nombraba en numerosas ocasiones y me transmitía algunos de sus
trucos.
Sólo con que Enrique Mur hubiese seguido la estela del
maestro ya podría haberse sentido recompensado Salvador Sabaté, pero fueron más
artistas quienes la siguieron y le secundaron
cuando creó el Grupo de Arte.
Desaparecido Salvador, tan prematura y sorpresivamente, cuando
tenía ante si un futuro prometedor
en el que recoger grandes frutos, el Grupo no se desintegró. El espíritu del
fundador persistió entre sus componentes. Con Enrique Mur como presidente,
recuerdo a Pili Sorolla, Paquita Corominas, Rosendo Vilarroig, Pilar Vilar,
Mari Carmen mesalles y otros jóvenes artistas, quienes desarrollaron
numerosas actividades, en las que también
participé. puesto que ingresé en el Grupo y todavía soy
asociada, desde lejos.
Salvador Sabaté era um hombre muy familiar
adoraba a su esposa y a su hija. Se sentía orgulloso de la sala de
exposiciones que había construido en su vivienda del barrio de Atarazanas , de
la misma forma que le satisfacía denominarse "el Mayalús", en alusión
a su lugar de nacimiento.
En suma. la familia, su esfuerzo y sus raíces, en una Fraga a
la que dio todo su caudal artístico.
Es hermoso escribir sobre él
cuando el tiempo ha difuminado su recuerdo, pero he de decir
que
lo tengo presente cada vez que contemplo un dibujo suyo, en el que aparece Fraga
vista desde las Afueras y en ocasiones le envío una oración. Ese dibujo me lo
obsequió en 1979 y me hace recordar que además
de artista, era generoso.

Joaquín
Escuer Castañ
No se lo que puedo decir de SALVADOR SABATÉ,
a parte de que fue un gran pintor y una gran persona, muy apreciada por todos.
Los que tenemos cuadros de él y hemos vivido
su obra, le recordaremos siempre, las
personas nacemos, vivimos y fallecemos, pero la obra del pintor persiste más
allá del tiempo.
Me comento su hija Divina, que en su casa va a
efectuar un museo en memoria de su padre, de parte de su obra que ha guardado
con mucho cariño, para su colección particular. Y desde estas líneas en
nombre de su hija os invito a todos a que la veáis, porque realmente merecerá
la pena verla, en ella veréis parte de nosotras mismos, recordando nuestra
ciudad, nuestras gentes y veréis la obra de un gran pintor que llevó con mucho
orgullo ( a través de su obra), la ciudad de Fraga, más allá de nuestras
fronteras.
SALVADOR
SABATÉ MIRET
"EL
MAIALUS"
EXPOSICIÓN HOMENAJE
"IN MEMORIAM"
Salvador Sabaté
"El Maialus"
El Grupo de Arte de Fraga, en
colaboración con la Comisión de Cultura
Fraga, Navidad de 1985
Salvador Sabaté "El
Mayalus"
Aquí comenzó a exponer sus primeras obras luego de asimilar enseñanzas
en Barcelona y Madrid- Aquí matrimonió « El Mayalus" y nació su hija
Divina, que luego seguiría sus pasos artísticos y aquí, poco antes de morir,
tuvo la gran dicha de conocer a su primera nieta.
Nunca olvidó su origen catalán, de ahí el recuerdo a Mayals en su
apelativo, haciendo presente su pertenencia a una familia artesana de la que
aprendió a forjar el hierro y tallar la piedra.
Abrió en 1971 una Academia Artística, germen de numerosos aficionados
que le siguieron con ilusión cuando fundó el Grupo de Arte- El objetivo del
Grupo se centró en conseguir un Museo, empresa que a punto de ser realidad no
verá Salvador Sabaté con los ojos terrenos, pero latirá su entusiasmo en
quienes fueron sus alumnos y amigos en arte y cultura para Fraga.
Muchas fueron las exposiciones que mostró « El Mayalus" no sólo en
Aragón y Cataluña, sino por España toda. Como muchos fueron los premios
obtenidos de carácter nacional. Obras suyas figuran en museos y colecciones
particulares, incluso en el extranjero.
Fue generoso con su arte. Tanto, que esta exposición
es posible en su mayoría, gracias a las obras que regaló a sus amigos y
entidades.
Su huella no se perderá. Sigue la saga de los Sabaté en su hija Divina.
Sus alumnos fueron muchos y siempre le deberán el haber sido pionero en la
hermosa tarea de llevar el arte a las gentes de forma sencilla y amistosa. Por
eso, este sencillo homenaje a una artista fecundo y sensible, acorde con la
amistad de quienes hoy le recuerdan.
MAYALS, 1921 - FRAGA, 1984
C/Pirineos Nº17 Fraga 22520 (Huesca) Aragón ESPAÑA